
¿Ya no tiene cosas a las que tenerle miedo? No se preocupe, los tabloides le tienen cubierto. Una historia del diario británico The Sun repite las afirmaciones de Steve Miller, un DJ de Cornwall, Inglaterra que dice ser alérgico al Wi-Fi, una afectación tan aguda que apenas puede abandonar su casa....
¿Estamos ante una nueva enfermedad tecnológica? ¿Que será del porvenir de los Wireless, nos cambiamos a Sons of RJ45? ¿Ponemos un aviso en la web como el de las cajetillas de tabaco? “Wireless causes internet mobility addiction”
Yo aún sigo traumado por la posibilidad de tener cáncer de testículos por llevar el móvil en el bolsillo del pantalón. Poca broma, a veces lo pienso, me asusto y lo pongo en el bolsillo trasero. Ya, ya. También provocará cáncer de esfínter. Me lo imaginaba pero por lo menos si voy alternando bolsillos tardaré más en pillarlo, ¿No?
De momento la alergia al Wi-Fi parece bastante improbable. El Wi-Fi consiste de ondas electromagnéticas al igual que las ondas de radio y además transmite a una potencia mucho menor que los repetidores de los teléfonos móviles.
Así que muy mal señor Miller, no queremos preocuparnos por más cosas y mucho menos tener que llevar el laptop de paseo con el cable de ethernet enchufado, ni es cool ni practico.